EL SOUND SYSTEM EN JAMAICA

– Historia de una cultura y un fenómeno social –

¿QuÉ ES UN sound system?

Si hablamos de sound system o sistema de sonido en Jamaica en términos descriptivos, podríamos decir que son grandes muros de altavoces, con cajas enormes y fuerte amplificación que pueden oírse y sentirse a unos cientos de metros alrededor de su ubicación.

En sus inicios, por finales de los años cuarenta e inicio de los cincuenta, eran menos aparatosos, aunque describirlos como discotecas móviles se aleja mucho de la realidad, y además tira por tierra el trabajo y el compromiso de esos pioneros. Se trataba no sólo de un lugar de reunión, donde se compartía, bailaba, bebía, y algunos otros aprovechaban para hacer negocios, si no que era para entendernos nuestra plaza del pueblo.

Jamaica a principios de la década de 1950

A principios de los años 50, la mayoría de los eventos musicales más grandes en Jamaica fueron organizados por hoteles turísticos en el norte de la isla como Montego Bay y Port Antonio. Estos hoteles albergaban bailes en los que se tocaban calipso o mento (música folclórica jamaicana) para los turistas. Mientras tanto, las estaciones de radio de la época atendían a la clase alta que vivía en la parte norte de la isla y generalmente ponían mento, calipso o radio de la BBC.

Alrededor de 160.000 jamaicanos se mudaron al Reino Unido en los años 50 y entre ellos había muchos músicos. Como resultado del aumento del turismo y la emigración de músicos, Jamaica pasó por un período de tiempo que carecía de música en vivo. Debido a la disminución de la música en vivo y también al hecho de que Jamaica aún no se había independizado del Reino Unido, los jamaiquinos carecían de una fuerte identidad nacional. La isla que es relativamente pequeña estaba muy dividida por clases.

El nacimiento del Sound System

Como resultado de la falta de música en vivo en Kingston, nació el Sound System, que como ya hemos comentado al inicio, era una pila de altavoces potentes, pero también era la forma que tenía la gente de llamar a los eventos de baile donde se usarían estos altavoces. Un sound system, a veces denominado “sound“, es una fiesta que normalmente se lleva a cabo en un espacio al aire libre, pero también se puede celebrar en un espacio interior llamado “dancehall“, en castellano salón de baile.

Los sound systems eran bailes para la clase media baja y extremadamente pobre. Fue en los ghettos de Jamaica donde comenzó este movimiento. En estos bailes, las personas podían vestir como quisieran y bailar como quisieran. Esto puede parecer una tontería pero en aquellos tiempos, cómo vestías y cómo bailabas se miraba con lupa. Incluso a día de hoy sigue sucediendo según el ambiente en el que nos encontremos. Pero en estos bailes nada de eso importaba. Y es un aspecto muy importante porque en la actualidad el sound system sigue manteniendo ese espíritu de libertad. Da igual quién seas o de dónde seas porque siembre eres bienvenido.

Gracias a esa libertad de no sentirse observado nace el Skanking, que fue un movimiento de baile popular que surgió como resultado del sound system y el nacimiento del género llamado Ska, del que por cierto hablaremos más adelante.

ropa jamaica

Estilo de ropa en los “dancehall”

Lloyd Bradley – Bass Culture

Lloyd Bradley en su libro Bass Culture lo describe como “El latido de la comunidad, entendido más allá de un espacio donde pasar el rato”, por ello podemos hacernos una idea de cómo podían ser esos primeros bailes en los barrios más humildes de Kingston. Ciudad que junto a La Habana en Cuba compartía el pódium de las ciudades más musicales del caribe. Donde directamente se continuaba con la tradición oral africana y sus raíces más profundas como el baile (perseguido durante la esclavitud), el cual era un reflejo de lo que pasaba en las calles de los barrios, viniendo a ser el informativo de las tres de la tarde.

A finales de los años cuarenta, dada la cercanía de la isla a los Estados Unidos, gran población jamaicana podía sintonizar las estaciones de radio norteamericanas donde hacían sonar su R&B. Lo cual tuvo gran influencia, porque junto a todos los jamaicanos retornados de Estados Unidos que trabajaron por un tiempo como cortadores de caña, hizo que hubiera una gran demanda pública de música.

En este momento es donde los primeros sound system toman su espacio en los dancehalls como transmisores de comunicación haciendo sonar R&B, el jazz más moderno o boogie. Los bailes tendrían lugar en edificios abandonados, casas, céspedes o salas de baile. Como la gran mayoría de personas que vivían en el centro de Kingston no podían pagar los tocadiscos, esta era una forma de que la comunidad se uniera y disfrutara de la música.

Por otro lado, no podemos obviar que debido a este cambio cultural la propia música tradicional caribeña como el mento, la kumina y expresiones más africanas como el burru habían sido desplazadas de la ciudad a las montañas. Con una gran repercusión negativa en la música tradicional y hasta en su dialecto patois.

Dancehalls

Las salas de baile populares en Kingston a principios de los años 60 fueron Success y P.O.R.A. No.1, Forrester’s Hall en Charles Street y Love Lane, Metropolitan Hall y King’s Lawn. La mayoría de las salas de baile y los sistemas de sonido estaban en el centro de Kingston. Más específicamente alrededor de un área llamada “Beat Street“.

P.O.R.A. y Success eran grandes salas abiertas y servían bebidas y normalmente cabra al curry. La gente a menudo caminaba a diferentes salas de baile en la misma noche. Rosemary Lane en el centro de Kingston era una calle popular donde la gente caminaba de “dancehall” a “dancehall”. La música de los salones de baile viajaría por las calles convirtiéndolas en una fiesta también.

Orange Street

Beat Street es el nombre popular de Orange St, que corre hacia el norte desde la esquina de Parade. Es una de las grandes fuentes de la música jamaicana y fue el hogar de los legendarios Studio One de Sir Coxsone Dodd, así como los estudios originales de Lee ‘Scratch’ Perry y el famoso Record Shack de Prince Buster.

Hedley Jones - Amp

Hedley Jones trabajando en sus amplificadores.

Los amplificadores de Hedley Jones y Tom “The Great Sebastian”

Un hombre llamado Hedley Jones era dueño de una tienda de radio llamada “Bop City” al otro lado de la calle de un salón de baile llamado Jubilee Tile Gardens. Jones había trabajado como ingeniero de radar alrededor de 1945 para la Fuerza Aérea Británica. Basándose en las habilidades que había aprendido construyó unos tipos de amplificadores que utilizaba para tocar música en su tienda. Esto provocó que un montón de gente se reuniera afuera, y llamase también la atención de los técnicos de sonido que empezaron a comprarlos.

Entre esos primeros nombres que los utilizaron en el sound system encontramos al chino-jamaicano Thomas Wong de Tom, “The Great Sebastian” en el cual es habitualmente comentado que Dj Count Matchuki cogió el micro en diciembre de 1950, e introdujo el concepto de añadir improvisaciones sobre los discos, anunciando así el comienzo de otra dimensión en la música jamaicana.

Count Matchuki

El Conde Matchuki fue uno de los deejays más famosos de la época y se dijo que era la primera persona en hablar sobre los discos en los sistemas de sonido. Trabajó con Tom “The Great Sebastián” y luego con Coxsone Dodd. Hablar sobre los registros mantuvo a la multitud emocionada. Los selectores a menudo hacían bromas o brindis que creaban un ambiente divertido.

Los primeros Sound Systems en Jamaica

Además del sound system de Tom, posteriormente encontramos a Duke Reid de Duke Reid’s The Trojan, Coxsone Dodd de Coxsone’s Dodd Downbeat y más tarde King Edwards de Giant System y Prince Buster de Voice of the People. Y ya como primera referencia de sound system de emigrantes jamaicanos a la colonia en Reino Unido encontramos a Vincent George Forbes más conocido como Duke Vin

En pocos años, el sound system se convirtió en un fenómeno social y sus dueños en referentes para los habitantes de los barrios castigados de Kingston, ya que el aspecto económico era fundamental y en estos bailes se hacía circular dinero en la comunidad.

Podíamos encontrar sound systems diferenciados por barrios del downtown, organizando batallas entre sounds de diferentes barrios conocidos como sound clashes, los cuales aún a día de hoy se siguen celebrando por todo el mundo.

Gracias a este componente social de los sound systems hizo que muchos jóvenes quisieran aportar algo a este movimiento y participar en él. Es por ello que tras el paso de pocos años desde la aparición de los primeros sound systems la música jamaicana se reinventó y encontró su personalidad.

Downbeat - Sound System - Jamaica

(Coxson’s Dodd Downbeat)

Clement (Sir Coxsone) Dodd

Una de las figuras más cruciales en la evolución de la música jamaicana fue un hombre llamado Clement Dodd. Dodd nació en Kingston, Jamaica, en 1932. Creció escuchando mucho R&B estadounidense en la radio, lo que inspiró fuertemente en la música que hizo más tarde. Louis Jordan, Lionel Hampton, Billy Eckstine y Ella Fitzgerald fueron algunos de los artistas estadounidenses que Dodd escucharía.

A principios de los años 50, trabajaba como mecánico y cuando terminaba su jornada se iba a la tienda de su madre que era dueña de una tienda de licores en la calle Laws. Allí ponía música en el tocadiscos de su madre.

Como muchas personas no podían permitirse el lujo de comprar discos, la gente disfrutaba con poder sentarse afuera y escuchar el R&B que Dodd ponía. Esto creó una atmósfera estimulante dentro de la tienda y en la calle que atrajo a los clientes. Aquí fue donde surgió su pasión por el DJ. Entonces en 1953, Dodd decidió trabajar en la industria agrícola en Florida por un corto período de tiempo para ganar algo de dinero. Los fines de semana iba a fiestas en la ciudad que tenían gramolas. Y allí se le ocurre la idea de grabar las canciones que le gustaban para luego ponerlas cuando volviese a Jamaica.

Clement Dodd - Sound System

(Clement Dodd)

Arthur (Duke) Reid

Duke Reid nació en Portland, Jamaica, y se mudó a Kingston a fines de su adolescencia. Fue policía durante diez años, pero finalmente renunció para ayudar a su esposa con su tienda de comestibles.

Al igual que Coxsone Dodd, comenzó a pinchar canciones en la tienda de comestibles. También viajaba con frecuencia a los Estados Unidos y traía nueva música para compartir con la comunidad. Principalmente pondría blues y R&B. Decidió crear su propio sistema de sonido después de que la gente comenzase a acudir con frecuencia a la tienda para escuchar sus canciones.

Su mayor rival era el Sr. Dodd. Sin embargo, Reid y Dodd se conocían desde la infancia porque sus padres habían sido amigos. Dodd tenía un gran respeto por Reid a pesar de que eran increíblemente competitivos. La competencia empujó a ambos hombres dando como resultado la increíble innovación en la música jamaicana.

Reid estaba afiliado a una multitud más dura. Se decía que siempre había llevado un arma encima con él y tenía un grupo de hombres que a veces interrumpían los sets de la competencia en un sound sysyem o dancehall.

Dodd, sin embargo, era más popular porque parecía más un hombre del pueblo. Dodd era menos amenazante y se decía que el hecho de que Reid fuera un ex policía afectaba negativamente su reputación.

Duke Reid - Sound System

(Duke Reid coronado “Rey del sonido y del Blues” en el The Success Club de Kingston a finales de los 50)

El éxito y la rivalidad de Dodd y Reid

Dodd y Reid rápidamente se hicieron más populares porque traían nuevos registros de los Estados Unidos. Eran extremadamente competitivos. Tanto Reid como Dodd tachaban las etiquetas de los discos para que la gente no pudiera ver cómo se llamaban. De este modo si a la competencia le gustaba una canción, no podían comprar el disco para su propio sistema de sonido.

En el caso de Dodd, sus discos fueron renombrados como “Coxsone’s Hop” para ocultar la identidad original. Se cuenta la anécdota de que una de esas canciones fue “Later for Gator” de Willis Jackson. Esta fue una táctica útil para que las canciones que se hicieron populares en los bailes fuesen exclusivas para ese sistema de sonido. Es decir, que sólo podían oírse en sus sesiones. Por ejemplo, Coxsone Dodd a veces tenía cinco shows en una noche, esto demuestra el impacto tan brutal que tuvo en la época.

Debido a la competencia, Dodd y Reid comenzaron a importar grandes cantidades de discos para mantenerse al día con la demanda de música nueva e interesante. Tenían el control sobre el negocio de los sound systems porque tenían la mayor cantidad de registros de R&B que la gente no había escuchado nunca. Al principio, los técnicos de sonido tocaban R&B estadounidense, pero a medida que el rock and roll comenzó a hacerse más popular, Dodd pensó que los jamaiquinos necesitaban su propio sonido porque este tipo de música no se veía reflejada con la mayoría de los jamaicanos.

También hubo una época de escasez de nuevos discos de R&B debido al aumento en la popularidad del rock and roll. Así que la única forma de mantenerse al tanto de otros técnicos de sonido era comenzar a crear su propia música.

Los primeros sellos discográficos jamaicanos

Tras esos primeros años de R&B, Jazz y Boogie estadounidense, de búsqueda frenética y casi enfermiza de los soundman por conseguir temas exclusivos y rarezas, lo que empujó al surgimiento de sellos discográficos con prensado de discos y también tiendas para venderlos. Por lo que nos encontramos a músicos jamaicanos en manos de su propio rumbo, y el R&B no fue su línea por la que avanzar, ya que en los bailes veían las reacciones de la gente, qué ritmos bailaban enloquecidos, en definitiva sabían que tecla tocar para que el público gritara “Wheel, and run it again”.

Este crecimiento y evolución de la música jamaicana fue el surgimiento de lo que años más tarde se acuñara como Ska, que viene ligado, como afirma Lloyd Bradley, a que entorno al año 1958 existía entre veinte y treinta músicos que compartían sesiones y grabaciones para Duke Reid (Treasure Isle), Coxsone (Studio One) y Prince Buster (Blue Beat). Utilizando estos músicos un nombre u otro dependiendo la sesión que realizara: el Duke Reid Group, los Blues Blaster (Coxsone) o los All Stars (Buster).

Los músicos, cantantes, sellos y productores siguieron evolucionando rápidamente, con gran demanda del público de nuevas producciones que les hicieran bailar, y como no podía ser de otra manera siguieron apareciendo sound systems.

Es importante recordar que Prince Buster cuando entró en solitario en la producción musical abrió las puertas a los rastas, los cuales pasaron a ser una parte integral de la evolución y popularización de la música jamaicana, y que inyectó una forma auténticamente indígena y muy radical.

Studio One

Clement Dodd fue el primer hombre negro en comenzar un sello discográfico en Jamaica. Originalmente, la música que estaba produciendo se hacía con la intención de reproducirse en su sound system. Dodd comentó en algunas entrevistas: “Un día decidí hacer algunas grabaciones locales para el sistema de sonido. Cuando comencé, no me di cuenta de que podría ser un negocio comercial en la medida en que vendiera mis propios discos. Entonces, después de las primeras tres o cuatro sesiones, la respuesta fue muy buena porque la gente comenzó a bailar. Esa fue la era del Ska; hicimos muchas instrumentales como “Shuffling Jug” y “Easy Snapping“.

Su objetivo era crear música con un sonido más jamaicano inspirado en el R&B que ya se disfrutaba en los sistemas de sonido. El estudio se inició en Brentford Road en el número 61. Dodd dijo que al principio solo estaban tratando de satisfacer la pista de baile y no tenían idea de que podría convertirse en un negocio.

Algunos de los primeros músicos con los que Dodd trabajó fueron Roland Alphonso y Johnny Moore (miembros originales de The Skatalites). La gente en los bailes se dio cuenta de que esa música nueva que sonaba era interpretada por personas a las que conocían. Esto transformó la música jamaicana y generó un sentimiento de comunidad y pertenencia muy fuerte que se consolidó con la independencia de Jamaica el 6 de Agosto de 1962.

La canción “Easy Snapping” fue uno de los primeros discos lanzados por Studio One. Un tema interpretado por el cantante y pianista Theophilus Beckford que además es considerada como la primera canción del Ska.

studio one - easy snapping

Etiqueta original del primer lanzamiento.

Treasure Isle

Duke Reid abrió el estudio Treasure Isle en 1964. Al igual que con el nombre de su Sound System, Duke Reid’s the Trojan, en honor al tipo de camión británico que utilizaba para transportar el equipo. Le puso el mismo nombre al sello discográfico que tenía su tienda de licores. Y la verdad es que era muy acertado llamarle así porque Jamaica es una auténtica isla del tesoro.  

La rivalidad de Dodd y Reid continuó después de que ambos comenzaron sus propios estudios de grabación. Los sistemas de sonido y las salas de baile continuaron siendo una plataforma para que las canciones ganaran popularidad. Ambos estudios continuaron incorporando a la comunidad del sound system su trabajo.

Dodd y Reid también tenían a diferentes músicos en propiedad para sus sellos discográficos. Esta competencia, vista desde un punto de vista positivo, dio la posibilidad a muchos jamaicanos a grabar música propia producida en Jamaica. Algunos de ellos luego fueron miembros de grandes bandas. Y esto motivó a muchos jóvenes a tocar y cantar.

Treasure Isle studio

Treasure Isle

El impacto de la música jamaicana en el mundo

La independencia de Jamaica en 1962, mismo año en que Dodd comenzó Studio One. Supuso un antes y un después en la historia de la música jamaicana, y podríamos afirmar que incluso fue un cambio cultural en todos los sentidos.

Los sound system estaban propiciando ese gran impacto en la cultura jamaicana. Y a su vez en la isla se estaba creando y consumiendo música que era exclusivamente suya. Esto unió a la nación, especialmente a la ciudad de Kingston.

Personas de todas las clases estaban emocionadas y orgullosas del nacimiento del Ska. Hito que supuso una revolución en la época y que además fue una explosión de felicidad por la independencia obtenida.

La pequeña escena musical en el centro de Kingston se había extendido al resto del mundo. Los jamaicanos que habían emigrado al Reino Unido presentaron la música jamaicana a un público más amplio. Los sellos discográficos en el Reino Unido comenzaron a firmar artistas jamaicanos como Bob Marley y Toots and the Maytals que originalmente trabajaron con Dodd y Reid.

Por otro lado, la música jamaicana no sólo llegó al Reino Unido, el dj jamaicano Kool Herc llevó la cultura del sound system a los Estados Unidos, lo que fue una parte importante en el nacimiento del hip hop en el Bronx.

Del Ska al Rocksteady

Durante los años sesenta esta evolución de los sistemas de sonido, selectores, cantantes y DJs hizo que tuvieran tanta importancia como la música en sí y una gran influencia sobre la gente del downtown. Siendo canal de transmisión de las inquietudes y preocupaciones de la gente, por lo que es obvio que en infinidad de ocasiones los bailes o mensajes que se lanzaban se politizaron, variando entre el PNP y JLP (partidos políticos de la época).

En 1964, la popularidad del Ska se había extendido a la zona alta de la isla. El gobierno entonces vio este movimiento musical como una forma de ganar dinero. Estaba claro que los singles podrían venderse al resto del mundo y ayudarían a consolidar una identidad y cultura nacional que podría atraer turistas.

Tras la independencia de Jamaica y después de varios años de ritmos frenéticos del Ska, el público seguía demandando material fresco, ganas de cambio y también un descanso, por lo que se comenzó a descender la velocidad de los temas que se producían.

Otra razón de gran peso para el descenso en la velocidad era la tensión existente en los dancehall con la aparición de los rude boys, y es en el caluroso verano de 1966 cuando el Rocksteady apareció en escena, el cual bebía del Ska, Kumina o Mento.

La era del Rocksteady duró escasamente tres años, ya que con el crecimiento del movimiento rasta en diversas esferas, nos encontramos tanto a letristas jamaicanos como a productores con verdaderas dificultades para realizar temas contestatarios y con contenido social susurrando románticamente sobre un elegante fondo musical.

Por lo que para finales del 1968 lo que se estaba haciendo era esencialmente lo que conocemos como Reggae. Pero a pesar de que esta frenética época en la que se grabaron infinidad de canciones duró muy poco, para muchas personas es considerada como la época dorada de la música jamaicana. Y también es conocida como el “pop jamaicano”.

Un descuido revolucionó la música jamaicana, se crearon las versiones Dub

A finales de la década de los sesenta también eran muy conocidas y aclamadas las versiones instrumentales, los temas exclusivos y dubplates. En este punto es necesario recordar que el primer registro de este tipo lo encontramos cuando el ingeniero Bron Smith de Treasure Isle, omite erróneamente la parte vocal de una prueba de prensado o de un dubplate para Ruddy Redwood’s SRS sound system.

A principios de los años 70, las versiones exclusivas permitieron la creación del Dub, donde nos encontramos como principales exponentes a los productores King Tubby, Lee Perry y Joe Gibbs, los cuales hicieron volar su creatividad y sensibilidad sonora florecida en el entorno de los sound systems.

De hecho, King Tubby tenía también su propio sound system, el famoso Hometown Hi-Fi. Una preciosidad de sound del que una de sus cajas pudo ser rescatada para su restauración no hace muchos años. Por suerte, esta caja estaba en un patio trasero de una casa y se utilizaba como banco para sentarse.

King Tubby - Hometown Hi-Fi

Cajas recuperadas y restauradas

Los estilos de mezcla que desarrollaron fueron directamente influenciados por el deseo de provocar reacciones del público durante los bailes. Junto a ese crecimiento del Dub nos encontramos a un gran número de DJs y toasters que hacían improvisaciones vocales sobre temas o instrumentales, teniendo gran impacto en las grabaciones musicales de la época.

Durante la década de los setenta el Roots Reggae vivió su era más prolífica, con temas cargados de militancia política y profunda espiritualidad rasta, pero con el paso hacia el Dancehall nos encontramos que este mensaje militante y consciente fue remplazado por una visión más materialista del mundo, y una vez más el sound system funciona como transmisor de estos deseos e inquietudes del público asistente a los bailes, aunque fueron ellos los que en parte mantuvieron una parte integral de la escena musical jamaicana en lugar de la nueva influencia del dancehall.

El Sound System en los 80: Los inicios del Dancehall 

A mediados de los ochenta es cuando las producciones digitales están más presentes en la mayoría de los trabajos que eran lanzados al público, con sonidos Digital Reggae y Dancehall.

En esta década nos encontramos como referentes indiscutibles en los sound systems a Lloyd James con King Jammys Sound System, a Morris Johnson de Black Scorpio y Henry Junjo Lawes que fundó Volcano Sound System en 1983, siendo uno de los productores más importantes de la era del dancehall y uno de los sound system más potentes de esos años.

No podemos olvidarnos y hacer una mención especial al cantante Sugar Minott, que tras su paso por Inglaterra regresó a Jamaica y creó su propio sello discográfico Black Roots. Y también su organización y sound system Youth Promotion.

King Jammys - Super Power - Sound System

King Jammys, Super Power.

King Jammys y su famoso riddim “Sleng Teng”

Un hito importante sucedió en el año 1985, ya que se celebró el soundclash histórico entre Prince Jammy contra Black Scorpio en Waltham, donde Jammy hizo sonar por primera vez el “Under me Sleng Teng” de Wayne Smith, haciendo que la gente bailara locamente con este nuevo ritmo que nunca antes había sido escuchado, riddim que a día de hoy aún sigue siendo utilizado y remezclado. Y que llevó a la fama al clásico teclado de Casio Mt-40 dentro de la cultura reggae y convirtiéndolo a día de hoy en un instrumento clásico y pieza de coleccionista para los amantes del género digital.

Según Lloyd Bradley, el dancehall reggae fue el contraataque de aquellos que en apariencia se habían quedado a dos velas con la internacionalización del roots, una reacción del guetto que hizo avanzar la música de forma antagónica a como lo había hecho el roots que había estado vendiéndose por tanto tiempo en el extranjero.

El auge del toasting en el Sound System

Por lo que productores devolvieron la pelota a los dancehalls, donde ellos dictaban las reglas. La reacción más visible de todo esto fue el auge de deejays, un fenómeno que retornó de la gente, de las propias calles del barrio, no hacían falta muchos recursos para hacer un buen toasting o deejaying, tan solo un micro y talento, haciendo que la creatividad, la destreza verbal y la rapidez fueran aclamadas por el público en los atestados dancehalls del downtown.

Esto permitió, en ocasiones, a pequeños sounds ganar popularidad, si algún nuevo talento había convencido al dueño del sound para coger el micro y demostrar sus habilidades. Por otro lado esta libertad de vuelta a los dancehalls, la eliminación de barreras y filtros produjo una inevitable caída de la calidad.

Chris Wayne - Sugar Minott - Youth Promotion

(Chris Wayne con Sugar Minott en Youth Promotion Sound System, Jamaica 1985)

El Sound System y el Reggae en UK

Teniendo en cuenta la conexión que ha unido históricamente a Jamaica y Reino Unido, era obvio que el masivo flujo migratorio entre los dos países hiciera que la diáspora jamaicana en Reino Unido trasladase, a su nueva tierra de acogida, sus formas más genuinas de expresión, cultura y negritud.

La cultura sound system se arraigó con más fuerza en Reino Unido entre los años sesenta y setenta (aunque encontremos referencias como Duke Vin), donde se juntaban en casas y sótanos para celebrar fiestas, que eran muy esperadas por la gente trabajadora que se encontraba en situaciones muy duras, y que con la llegada del fin de semana querían liberar presión y divertirse al estilo Kingston.

Estos bailes solían contar con una entrada para sufragar los gastos, pero eso no frenaba a nadie a entrar y disfrutar, porque era el método con el que la diáspora podían mantener la conexión cultural con sus raíces.

Carnaval de Notting Hill, Londres 

En este punto es interesante recordar el carnaval de Notting Hill de Londres, que se celebra cada agosto desde el año 1966 en las calles de ese barrio londinense, tras conflictos raciales y disturbios en Nottingham, que dieron origen al mayor carnaval caribeño con tremenda importancia de sound systems.

Entre los máximos exponentes de la cultura sound system en Reino Unido, fundados en diferentes momentos, encontramos a Lloyd Coxsone con Sir Coxsone Outernational, Jah Shaka, Aba Shanti I, Channel One, Saxon Studio International, Jah Observer.

Armet Francis - Carnival London

(Armet Francis, “Carnival Sound System“)

El Sound System en los años 90

En la década de los noventa, el crecimiento de colectivos alrededor del mundo que de una forma u otra dedicaron tiempo, aprendizaje e inversión económica a autoconstruir un equipo de sonido fue exponencial.

Encontramos sound systems más allá de Jamaica y Reino Unido, que para ese tiempo continuaban siendo un gran exponente en la producción de Reggae con la influencia de la diáspora jamaicana. La cual llevaba ya varias décadas asentada, mezclándose e interactuando con diferentes movimientos sociales y culturales.

Era tiempo para las nuevas generaciones, y esta fue añadiendo matices y cucharadas de realidad social de las islas británicas a sus letras y ritmos. Aquí debemos recordar, desde los años 70, los contactos en Inglaterra con el movimiento punk, que encontraron en el Reggae y los bailes un nexo de unión desde el punto de vista político y social.

Esta influencia y mezcla también se manifestaba a través sonidos más electrónicos, urbanos y multiétnicos, como entre otros el Jungle que tenía fuertes raíces en la escena sound system de Inglaterra de finales de los 80 y el Trip Hop.

Por lo que podemos decir que esa interconexión entre la música de raíz jamaicana y la realidad de la efervescente escena británica continuaba viva, siguiendo esas sinergias de mixturas que tanto se habían dado en la isla caribeña.

Mientras tanto en Jamaica, los soundman seguían haciendo rodar producciones con sonidos Dancehall, que en muchas ocasiones contenían unas letras las cuales dejan mucho que desear, alejadas completamente del Roots Reggae. Existen productores referentes de esa época como Tony Kelly, el cual produjo algunos de los riddims de dancehall más populares e influyentes.

El Juggling y el cambio de dinámica

Es en este tiempo cuando los bailes rub-a-dub pasan a otro plano dejando hueco al Juggling (pinchado a dos platos), el cual hace aparición en los dancehalls, cambiando las dinámicas de los mismos y el tempo de la noche.

Este juggling consistía en que el selector de un sound system tejiera una serie de temas con un mismo riddim para crear un groove en el baile, cambiando en muchos casos las dinámicas, ya que los sound systems no dependían de un cantante o DJ para hacer vibrar al público.

De hecho se vuelve a poner en el centro de atención los vítores y gritos de aprobación o no de la gente asistente a los bailes.

El Sound System a partir del año 2000

A partir del año 2000, con la expansión de internet, la información era cada vez más accesible para todo el mundo que tenía inquietudes por el género y cultura. Haciendo más prolífica la aparición de sound systems por Europa.

Tras este extenso recorrido de los sound systems a lo largo y ancho del planeta, siguieron surgiendo colectivos que cortaban maderas, soldaban cables y construían cajas, cada uno con sus influencias y referentes, queriendo sonar con un timbre y haciendo girar en el plato uno u otro estilo.

Durante los inicios de esta década, continuando la inercia de los años anteriores, los dubplates y specials que se cortaban y se hacían sonar en los bailes y fiestas organizadas eran prácticamente la tónica dominante, todo los sound system querían tener sus temas exclusivos.

Esta tendencia provocó que muchos DJs ganaran gran cantidad dinero, más que grabando nuevos temas y actuando.

También cabe mencionar, que por un lado en varios países europeos como Alemania, Italia o España los sound system y colectivos que organizaban bailes autogestionados encontraron en los centros sociales espacios donde poder montar sus enormes torres de altavoces. Y hacerlos sonar como en los dancehall jamaicanos, dejando sentir la presión sonora en el público más neófito en la experiencia sonora de un baile.

Los grandes festivales dedicados a la cultura Sound System

Por otro lado la consolidación de grandes festivales, y otros más minoritarios, han contribuido al desarrollo de un interés por el público de la música de raíz jamaicana. La influencia de los sound systems jamaicanos y de Reino Unido ha sido de forma global, actualmente podemos encontrar en los sitios más dispares del planeta a sounds, productores, colectivos y asociaciones culturales con equipos de sonido autoconstruidos.

Manteniendo en cierto modo las formas de los primeros sound systems, con un plato, un preamplificador, efectos, potentes etapas y cajas gigantes para hacer literalmente sentir la música. Esta cultura sigue viva, evolucionando y expandiéndose, ganando amantes de la música de raíz jamaicana con sus mensajes de positividad, unidad, amor y paz.

Bibliografía:

  • Bass Culture, Lloyd Bradley. 2014. Acuarela Libros.
  • The Encyclopedia of Reggae, Mike Alleyne. 2012. Sterling Publishing.
  • Catarsis Rocksteady, Lutxo Pérez. 2013. Ediciones 33 series.
  • Continuum Encyclopedia of Popular Music of the World: VolumeII
  • http://studioonerecords.com/